El circuito de la ATP se encuentra conmocionado tras confirmarse que el tenista australiano Nick Kyrgios dio positivo por cocaína en un control antidopaje de rutina realizado durante su último torneo. La noticia fue oficializada por la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA), lo que provocó una fuerte repercusión en el mundo del deporte.
El control que detectó la sustancia se llevó a cabo hace pocas semanas. Según el informe preliminar, las muestras arrojaron la presencia de metabolitos de cocaína, una sustancia que está estrictamente prohibida tanto en competencia como fuera de ella bajo el programa oficial antidopaje del tenis.
Tras conocerse el resultado, el jugador de 31 años fue suspendido de manera provisional y no podrá disputar ningún torneo oficial hasta que se resuelva la investigación definitiva. El entorno del tenista ya evalúa los pasos a seguir, contemplando la posibilidad de solicitar el análisis de la contraprueba (muestra B) o argumentar un consumo accidental y ajeno al rendimiento deportivo con el objetivo de reducir la inminente sanción.
De confirmarse la sanción definitiva, el australiano podría enfrentar una suspensión de hasta cuatro años de inactividad, un golpe de extrema gravedad para su carrera profesional, la cual ya estuvo marcada en el pasado por constantes lesiones y diversas polémicas dentro del circuito profesional.
